Revela estudio por qué mujeres reportan menos sobornos en México

Revela estudio por qué mujeres reportan menos sobornos en México

Las mujeres reportan menos pagos de sobornos que los hombres en México, pero la diferencia no necesariamente responde a que sean menos corruptas, sino a una menor exposición a trámites, negocios y contactos con autoridades, explicó Alejandra Villegas, académica del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana.

En entrevista con Ana Francisca Vega para MVS Noticias, la especialista presentó los resultados de un estudio que analiza quiénes reportan haber pagado sobornos en México y qué factores podrían explicar las diferencias entre distintos grupos de la población.

La investigación encontró que 12 de cada 100 hombres reportaron haber pagado un soborno, frente a cinco de cada 100 mujeres.

Sin embargo, Villegas advirtió que estos resultados no deben interpretarse como evidencia de que las mujeres sean “moralmente superiores”, sino como un reflejo de la diferente exposición que hombres y mujeres tienen a situaciones en las que pueden presentarse actos de corrupción.

La académica explicó que una mujer podría reportar menos sobornos porque también enfrenta mayores obstáculos para realizar trámites, acceder a determinados servicios, hacer negocios o participar en espacios de decisión.

Universitarios reportan 37% más sobornos

El nivel educativo también arrojó un resultado relevante. De acuerdo con el estudio, las personas con educación universitaria registraron un reporte de sobornos 37% mayor que quienes no cuentan con estudios universitarios.

Villegas aclaró que esto tampoco implica que la educación vuelva más corruptas a las personas. Por el contrario, quienes tienen estudios superiores podrían estar más expuestos a trámites, actividades económicas y relaciones con autoridades donde existen oportunidades para solicitar o entregar pagos indebidos.

Por ello, la investigación propone alejar el análisis de la corrupción de una explicación exclusivamente moral e incorporar factores como la burocracia, el funcionamiento de las instituciones y la frecuencia con la que distintos sectores de la población interactúan con el Estado.

Más mujeres en gobiernos no implica menos corrupción

Otro de los hallazgos cuestiona la percepción de que una mayor participación femenina en el gobierno necesariamente disminuye la corrupción.

El análisis encontró que una mayor presencia de mujeres en cargos municipales no está necesariamente asociada con menores niveles de sobornos reportados.

Para Villegas, esto no representa un fracaso de la paridad de género. La representación política de las mujeres y la transformación de las prácticas administrativas son objetivos relacionados, pero distintos.

Digitalizar trámites puede ayudar, pero no es suficiente

La académica señaló que la digitalización de trámites puede reducir oportunidades de corrupción al disminuir el contacto directo entre ciudadanos y funcionarios. Sin embargo, advirtió que no constituye una solución completa.

Para las personas sin acceso a internet, plataformas digitales o conocimientos tecnológicos, trasladar los procedimientos exclusivamente al ámbito digital puede crear nuevas barreras para acceder a servicios públicos.

Por ello, consideró necesario acompañar la digitalización con otras políticas que permitan reducir los espacios para la corrupción sin excluir a quienes enfrentan una brecha digital.

Analizaron datos de 2011 a 2023

Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron siete levantamientos de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental correspondientes al periodo de 2011 a 2023.

La investigación tomó en cuenta las experiencias reportadas por miles de personas al realizar trámites o entrar en contacto con autoridades, así como variables como edad, educación y situación laboral. También analizó la presencia de mujeres en cargos de gobiernos municipales.

Villegas subrayó que el estudio no utiliza denuncias ni expedientes judiciales, sino las experiencias que las propias personas declararon haber vivido.

Los resultados, explicó, permiten observar quiénes están más expuestos a pagar sobornos en su relación cotidiana con el Estado y plantean que las diferencias entre hombres y mujeres pueden estar relacionadas más con las oportunidades y condiciones en las que ocurre la corrupción que con características individuales de quienes participan en ella.