Jesús Martínez Melgarejo habla del paso histórico que dejó Guillermo Reyther en SLP

Jesús Martínez Melgarejo habla del paso histórico que dejó Guillermo Reyther en SLP

La inmigración alemana a México durante los siglos XIX y XX dejó huellas importantes en distintos ámbitos. Entre ellas, la familia Reyther. Federico Reyther, carpintero y ebanista, trabajó en la Hacienda La Angostura en Rioverde, donde levantó la Casona de Federico Reyther con la estatua de Hermés.

Su sobrino, el ingeniero Guillermo Reyther, estudió en la Universidad de Stuttgart, Alemania, y llegó a San Luis Potosí en tiempos del Porfiriato. Su obra fue decisiva para el desarrollo urbano e hidráulico de la ciudad. Diseñó y construyó la Presa de San José, canalizó aguas residuales y proyectó la primera red contra inundaciones.

También remodeló el Hotel Progreso y participó en la modernización de la infraestructura local, dejando una huella que aún se reconoce en la historia potosina.

El investigador Jesús Martínez Melgarejo ha impulsado la iniciativa de denominar “Camino a la Presa San José Ing. Guillermo Reyther” como homenaje a la trascendencia de su obra.

El legado de Guillermo Reyther se extendió más allá de la Presa de San José. Entre sus aportaciones se encuentran la remodelación del Hotel Progreso (hoy City Centro), la transformación de la zona de la calle Aldama y el desarrollo de la estación del ferrocarril.

Su visión permitió que San Luis Potosí contara con obras de infraestructura que marcaron el inicio del siglo XX. La familia Reyther, que aún reside en Rioverde, conserva la memoria de estos proyectos y su impacto en la región.

Durante la conferencia se mencionaron además otros personajes y fechas relacionadas con la remodelación de edificios y obras públicas de principios del siglo XX, subrayando la trascendencia de la inmigración alemana en el desarrollo urbano y cultural de San Luis Potosí.

El investigador reiteró su propuesta de denominar oficialmente el trayecto hacia la presa como “Camino a la Presa San José Ing. Guillermo Reyther”, en reconocimiento a la huella imborrable que dejó en la ciudad.