Cuatro días de ovaciones para el XXVI Festival de Música Antigua y Barroca

Cuatro días de ovaciones para el XXVI Festival de Música Antigua y Barroca

El XXVI Festival de Música Antigua y Barroca “Los Fundadores” registró un notable impacto durante sus primeros cuatro días de actividades, en los que el público disfrutó de una programación artística que ha consolidado al festival como un referente cultural. Esta edición se destacó por desarrollarse en recintos emblemáticos por su arquitectura barroca.

El lunes 10 de noviembre se llevó a cabo la inauguración con un magno concierto en la explanada de la Catedral Metropolitana, con la participación de la Banda de Música del Gobierno del Estado de San Luis Potosí y la intervención de Malkuth Zavala Díaz de León, ejecutante del carillón de la Catedral Potosina, añadiendo un carácter único a la velada.

El martes 11 de noviembre, el Ex Convento de San Agustín recibió al Ensamble The Tones con el concierto vocal “Polifonía de lo sagrado y lo profano”. En el Templo de Nuestra Señora del Carmen se presentó la Orquesta de Cámara Sofía Cansino con “Les indes galantes”, suites de orquesta de Jean-Philippe Rameau, una de las obras más representativas del barroco francés.

El miércoles 12 de noviembre, el Templo de San Francisco abrió sus puertas para recibir a Axis Mundi con el programa “Ay que triste vengo”. De manera simultánea, el Templo de San Miguelito albergó la presentación del Coro Vita Voce, fortaleciendo así la oferta cultural nocturna del festival.

El jueves 13 de noviembre, el público disfrutó en el Templo de Aranzazú del Cuarteto Maestoso con su recital “Concierto Barroco”. La jornada concluyó en el Templo de San Agustín con la presentación de La Camerata de San Luis Potosí, acompañada por la soprano Jaqueline del Rocío e invitados especiales, con el programa “Cuerdas y voces del Barroco”.

Copoya: un santuario en Chiapas

Copoya es una bella delegación perteneciente a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, y posee uno de los monumentos religiosos más bellos del mundo: el Glorioso Cristo de Chiapas, obra del arquitecto Pablo Latapí López, construida en 2009 e inaugurada en 2011.

La Cruz de Fe de Copoya está elaborada en acero inoxidable y es la imagen más grande en su tipo en México. Mide 64 metros y emerge con su brillo desde el sur de Tuxtla, a un costado del cerro de Mactumacza, sobre la meseta de Suchiapa.

El nombre Copoya significa “lugar de luna brillante”. Es un poblado de origen prehispánico fundado en 1892 por decreto del gobernador Emilio Rabasa. Entre sus atractivos se encuentra el Museo Zoque.

Uno de los atractivos del santuario es el bello mirador y la figura de la Virgen que desata los nudos, cuya historia se remonta al año 1700 gracias a un cuadro alemán de Johann Georg Melchior Schmidler. El milagro de la Virgen que desata los nudos sucedió en 1615 con Wolfgang Langen y el sacerdote J. Rem, quien mandó pintar el cuadro.

El Papa Francisco I conoció la obra y popularizó su imagen en una hermosa oración. A la entrada del santuario, los visitantes piden un listón blanco para amarrarlo junto a la Virgen y solicitar su favor.