LUPE VÉLEZ, LA ACTRIZ POTOSINA QUE SUFRIÓ EL AMOR ROMÁNTICO
El Dr. Saúl Hernández ofreció una conferencia en el Museo del Ferrocarril, en el marco de su aniversario número 18, sobre la actriz potosina María Guadalupe Villalobos Vélez, conocida como Lupe Vélez. Señaló que la artista sufrió las consecuencias del amor romántico, lo cual marcó el fin de su vida justo cuando gozaba de gran fama en Estados Unidos. Vélez fue vedette de teatro de revista, bailarina y actriz.
La potosina, nacida el 18 de julio de 1908, es objeto de estudio del investigador, quien se interesa en cómo se construyeron los titulares de los medios tras su fallecimiento. Con base en fotografías, dio lectura a publicaciones de la prensa de los años cuarenta. La Mexican Spitfire se fue muy joven a vivir al extranjero, aunque antes se había educado bajo una formación católica en el Barrio de San Sebastián de San Luis Potosí.
Medios mexicanos y extranjeros escribieron que, para evitar ser “mancillada” en su honor, Vélez prefirió quitarse la vida, siendo juzgada por haber estado embarazada. Hernández indicó que “el suicidio no fue provocado por el medio en el que vivió, sino por la idea patriarcal que construyó el amor romántico como práctica femenina, donde no importaba el medio o la clase, sino el mito del amor que alcanzaba a todas las mujeres por igual”.
El 14 de diciembre de 1944, la noticia de su muerte se llenó de ilustraciones. El Universal, por ejemplo, publicó sobre sus romances con actores como Gary Cooper, Charles Chaplin, Clark Gable, Arturo de Córdova y Johnny Desmullir, con quien estuvo casada seis años. El conferencista subrayó que el discurso mediático se construyó con una fuerte carga misógina.
La actriz fue admirada incluso por Andy Warhol, quien en 1966 realizó la cinta Lupe con Edie Sedgwick, abordando las versiones sobre su suicidio. También mencionó la difusión del cineasta Kenneth Anger en Hollywood Babylon (1959), donde se afirma que Vélez sufrió efectos de somníferos y murió tras un accidente en el baño.
Lupe Vélez participó en ocho películas del cine mudo y en 47 producciones más, como El Gaucho, La Zandunga y Naná. Trabajó con Víctor Fleming, director de Lo que el viento se llevó.
El Dr. Hernández explicó que el amor romántico, desde finales del siglo XVIII, planteaba la entrega total de la persona como lo único de la otra. En el cine, se idealizó en la figura del “príncipe azul” y el amor incondicional, reforzando el matrimonio como vínculo central. Citó a Sigmund Freud en El arte de amar: “La mayoría de la gente aspira a encontrar el amor romántico, a tener una experiencia personal que lleve después al matrimonio”. Cuando esa idea no se cumple, la salida puede ser el suicidio en medio de la destrucción general.
Finalmente, compartió la carta que Vélez escribió en su último día a Harald Ramond: “Que Dios te perdone y también a mí; pero prefiero quitarme la vida antes de concebir un bebé de manera vergonzosa, o de matarlo. ¿Cómo pudiste Harold, fingir ese amor hacia mí y nuestro bebé cuando nunca nos quisiste? No he encontrado otra manera de resolverlo. Adiós, buena suerte, amor. Lupe.”
