Taiwán dispara sus exportaciones a México por el impulso del sector tecnológico
Las importaciones de Taiwán han alcanzado un récord en lo que va del año, a pesar de las barreras arancelarias que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha impuesto a las mercancías procedentes de Asia. En los primeros cinco meses del año, México importó desde Taiwán un total de 35.937 millones de dólares, un alza del 233% respecto al mismo periodo de 2025 cuando sumaron 10.767 millones de dólares. Los expertos refieren que un catalizador de estas compras es el acelerado abastecimiento al sector tecnológico mexicano y el alza de las exportaciones mexicanas de equipo de cómputo.
Este crecimiento de las importaciones taiwanesas, por su parte, ha agudizado el déficit comercial. México apenas envió a Taiwán el equivalente a 548 millones de dólares entre enero y mayo de este año, lo que representa una caída del 25% respecto a los primeros cinco meses de 2025. La integración de México en las cadenas globales de valor depende cada vez más de componentes y tecnología provenientes de Asia. México importa de Taiwán —líder global en la fabricación de chips— principalmente productos electrónicos, accesorios y máquinas para el procesamiento de datos.
El volumen de importaciones de Taiwán a México superó incluso al de la Unión Europea, que, de enero a mayo de este año, vendió a México unos 28.390 millones de dólares, de acuerdo con cifras del banco central mexicano. Con estos datos, el país asiático ya se ha convertido en el tercer socio importador de México, solo detrás de Estados Unidos y China.
Para los expertos, la actual política arancelaria de Estados Unidos ha jugado un papel relevante en el reacomodo del tablero comercial. Washington ha mantenido su estrategia para reducir su dependencia de China y, como efecto colateral, se ha favorecido el comercio con otros países del sudeste asiático, como Taiwán, Vietnam y Malasia. Por otra parte, para estos países, México supone un mercado interno con gran potencial, dado que son proveedores de insumos para equipo de cómputo, una veta de negocio en la que México ha ido acelerando. En 2025, las exportaciones mexicanas de estos rubros crecieron un 144%, elevando su participación en las exportaciones del 6% histórico al 13% del total.
De acuerdo con la Oficina Económica y Cultural de Taipei en México, hay más de 300 empresas taiwanesas con inversiones en el país que generan más de 70.000 empleos en Chihuahua, Nuevo León y Jalisco. Entre estos jugadores se encuentran Foxconn, Wistron, Pegatron y Quanta Computer, entre otros. La mayor parte del interés proviene de compañías vinculadas a la manufactura electrónica avanzada, a la infraestructura tecnológica y a los componentes electrónicos para vehículos, segmentos que han registrado un crecimiento acelerado impulsado por la expansión de la inteligencia artificial.
De la mano del Plan México, el Gobierno de Sheinbaum pretende revertir el déficit comercial del país con Asia. Además de Taiwán, crecieron de enero a mayo los envíos a México procedentes de China, Singapur, Malasia, entre otros. En suma, durante los primeros cinco meses de 2026, las compras de México a Asia crecieron un 42%, a tasa anual, al pasar de 108.971 millones de dólares a 155.226 millones de dólares, de acuerdo con el Banco de México. Las cifras del comercio internacional muestran que, pese a los esfuerzos gubernamentales, el país latinoamericano requiere insumos asiáticos para sectores clave como el equipo de cómputo o los semiconductores.
Adolfo Laborde, especialista en comercio internacional y profesor del CIDE, explica que pese al muro arancelario impuesto por México desde inicios de este año, los importadores asiáticos aún tienen un amplio margen de ganancias en el mercado mexicano, por lo que prevé que este flujo de importaciones continuará. “Las importaciones las hace el sector privado y este va a buscar maximizar sus recursos de acuerdo con sus intereses, por más que el sector público les pida que ya no se les compre a Taiwán: ¿cómo se van a surtir?”, comenta.
Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, añade que la mayoría de las importaciones taiwanesas corresponden a insumos para equipos de cómputo. La especialista advirtió que los componentes tecnológicos de Asia llegan a México, aquí se ensamblan los centros de datos y ordenadores para después dirigirse a Estados Unidos. Además de Taiwán, los proveedores de estos insumos para México son Malasia, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam. “Este proceso de ensamblaje tiene un bajo valor agregado; eso también explica por qué, a pesar de que las exportaciones han aumentado, no ha crecido tanto el empleo ni se ha incrementado la inversión fija en ese sector ni ha llegado más inversión extranjera directa”, concluye.
